Qué soy? En que me convertí? Te alimentás de información, de libros, de música. De pasta de dientes y cepillo. De agua a montones, té con edulcorante. Agua con limón. Frutas en pequeñas porciones. De nada. De eso te alimentas. Tenes tu blog, ayudas a otras, recopilas información, te nutrís de internet para saber cuántas calorías tiene un sobre de edulcorante.
Para llegar a la perfección, para tener el cuerpo envidiable, para que todos te admiren, para que quieran llegar a ser como vos.
Para que se arrepientan, para que vean la evolución.
Para que se asombren, para que se pregunten por qué te rechazaron, por qué te agredían, por qué te discriminaban. Para poder usar la ropa que querés, no la que tu cuerpo te condiciona a usar.
Para poder ser lo que anhelo desde mi infancia, para parar de desear y al fin estar en dónde quiero.

lunes, 9 de febrero de 2015

11.28 am.

Siento que la ensalada de lechuga y atún de anoche estuvo mal, que estuvo de más. Sentía ganas de vomitarla, cuando en el día de ayer consumí 648 calorías de verduras, frutas, dos nueces y un huevo hervido. Estoy jodidísima de la cabeza, no? 
Se me hace tan fácil vomitar... es meterme los dedos y ver cómo la comida nada en el inodoro. No soy ruidosa, sé disimularlo muy bien.  

El sábado mis papás se fueron a una cena, y mi hermano se fue de la casa. Mi intake iba genial, empecé a comer en la noche sandía, melón... pero después me agarró un atracón en el momento menos esperado... hasta pedí helado, como una gorda hija de mil puta. Me comí todo, hasta rocklets, conitos de chocolate, un desastre, me sentía tan miseria...
No lo pensé demasiado, es más, ni siquiera sé cómo llegué a estar inclinada hacia adelante, de pie, en frente del inodoro. No lo sé, de verdad. No lo analicé demasiado, no lo pensé, sólo fui hasta allá e hice lo que tenía que hacer. Apagué las luces, puse música, y me metí los dedos hasta la garganta: ritual que duró 50 minutos. Vomité todo, dándome descansos. Nunca se den atracones con sandía y melón, tienen un gusto asqueroso al vomitarlos... el helado sin embargo lo vomité facilísimo.

Así que nada, cerré la noche con 5 tazas de té verde en hebras y un pucho. Estudié un poco (estoy preparando una materia intensiva para darla ahora en el verano, antes que empiecen las clases en mi facultad) y me quedé dormida.


Y acá estoy otra vez, día lunes, estudiando. Pensando en qué voy a comer hoy, y lo que no voy a comer, como todos mis días. 

Buena semana, princesas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario